Spain is different
EN NUESTROS paliques dominicales hemos mencionado más de una vez al cantante, artista y crítico de tendencias Nick Currie, alias Momus. Momus es conocido para una minoría por canciones como "What's the cultural meaning of coming in a girl's mouth" o "The Penis Song", y desconocido para el gran público gracias exactamente a los mismos títulos.
En una entrevista no del todo actual, aunque tampoco apolillada, Momus sostenía la arriesgada tesis de que es más fácil acceder a lo característico de una cultura determinada si no se habla su lengua de transmisión. «In a way language is a kind of distraction», argüía, y prescindir del lenguaje permite concentrarse en otro tipo de información, en los olores, en el lenguaje corporal, en la estética. Esto de la estética es lo que le va al entrevistado y no hay por qué concederle mucha beligerancia. Lo que nos interesa destacar es que hacerse momentáneamente sordo al lenguaje puede concedernos una nueva visión de la cultura. Pero ¿cómo prescindir del lenguaje si nuestro objeto de estudio no es tanto la cultura en general, con su caudal de percepciones variopintas, como la literatura? En la misma entrevista, Momus llama la atención sobre el modo en que las traducciones automáticas de Google, con todo lo que tienen de aproximativas y medio aleatorias, dotan de un súbito voltaje poético a textos en apariencia triviales. Varias de las letras de su album Ocky Milk son en realidad textos periodísticos japoneses traducidos automáticamente al inglés. E inversamente, quién sabe, quizá haciendo pasar textos poéticos a través de ese C3PO borracho obtengamos la verdadera cara de la poesía hispánica...
Las poesías más famosas de la lengua castellana adquieren, tamizadas por ese teléfono estropeado virtual, resabios de las Ketchup y, en muchos casos, una calidad evocativa de la que carecía el original. Versos tan manoseados y declarativos como aquellos de Rubén Darío «¡Pobrecita princesa de los ojos azules! / Está presa en sus oros, está presa en sus tules» adquieren súbitamente un halo mistérico: «Pobrecitas princess blue eyes! / It's their prey in gold, is their prey in Tula».
Otros poetas cursis, como Gustavo Adolfo, fueron tan parcos en tropos que sus traducciones automáticas no tienen gracia ninguna. Pese a todo, el poceso de conversión puede introducir un factor aleatorio con resultados imprevistos:
La reinterpretación googueliana aproxima nuestros clásicos al lector actual, le habla en su mismo idioma, en su mismo spanglish. El pez de Babel reinterpreta de pe a pa el Cantar de Mio Cid, lo deconstruye y le añade nuevos personajes:The sighs are going to air and air!
Tears are water and go to sea!
Tell me, woman, when love is forgotten
Do you know where to go?
Of the eyes're crying so fuertemientre
tornava the cabeça and estávalos cat,
saw doors open and without uços pipe,
Alcanda Vaz, without Piella and without mantles
and without Falcone and without adtores relocated.
No sabemos, en efecto, qué habría hecho Alcanda Vaz sin Piella y sin Falcone, pero probablemente nada bueno. Les invitamos ahora a adivinar qué poema de Miguel Hernández, el famoso poeta-pastorcillo, al que, dicho sea de paso, tenemos una injustificada manía, ha servido de base para la siguiente recreación:
Umbria in the penalty, almost bruno,De acuerdo, ésa era demasiado fácil. Intenten adivinar ahora el poema original sin pista ninguna:
because the penalty when tiznar erupts,
I am not where I was not
none more embarrassed man.
On the penalty sleep alone and one,
pity and sorrow in my peace in my battle,
that leaves me neither dog nor silent,
always faithful to its owner, but importuno.
Erase a man stuck a nose,«Sayonara erase» podría ser el título de la próxima película de Tarantino. ¿Quién podría reconocer en él nada de la primera cuarteta del soneto de Quevedo que todos ustedes se vieron obligados a recitar?
Eras a nose superlative,
Sayonara erase a nose and write,
peje erase a sword very Barbados.
Como en todo florilegio de poemas paródicos, ha de reservarse un lugar de honor para Federico García Lorca, cuyo "Romance sonámbulo" reloaded se convierte en todo un "Sleepwalking blues" al que no habría hecho ascos Robert Johnson:
Llegamos así al caso más circense de todo este depósito de teléfonos estreopeados, un caso en el que la traducción viene a demostrar que entre Rafael Alberti y Rodolfo Chikilicuatre no hay más que un paso (y no precisamente un paso de Semana Santa):
Green green that I love you.
Under the Gypsy Moon,
things you are looking
and she can not watch them.
For the Totoral,
the dance Totoro
the ceremonial.
At turutuleo
that totorea,
danced the benteveo
with its bentevea.
Who saw the picofeo
so peacock,
among the reeds,
by the Totoral?
Clavel nor alhelí,
ever rondaflor
Mr saw as
as the benteví.
Cola colour if
no color, to buttonhole,
among the reeds,
by the Totoral.
Benteveo or,
the tuturulú,
chicoleas you
with your ten with ten.
Who peak to whom,
the endpoint,
among the reeds,
by the Totoral?
For the Totoral,
the dance Totoro
of marriage.
Bello. Íbamos a terminar aquí, cuando ha llegado a nuestra redacción un telegrama del entrañable erudito Ebiciario Hdz. Cano, informándonos de la existencia ignota y casi fósil de un poema que Alcalá Galiano (hijo) mandó a un amigo suyo en carta del 28 de marzo de 1884, y que puede considerarse un precedente involuntario de los poemas transculturales precedentes. Dice así:
Tu conducta es very wrong
Y mi queja very tight
Tu silencio very long
Y mi brazo very strong
Si me propongo to fight.
Esto es demasiado bueno incluso para nosotros, así que ponemos el punto y final e invitamos a nuestros lectores a echar su cuarto a espadas (o fourth to swords) con nuevas traducciones automáticas, que podrán mandar a nuestra redacción al dorso de una postal de Torrevieja. Maestro Reverendo, sácame de aquí.
1 comentarios:
Acaba de comunicarnos el Sr. Hdz. Cano que Ebiciario no es su nombre de pila. Lamentamos mucho esta confusión y le presentamos nuestras más sinceras excusas.
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